Entrevista Agencia EFE 21/03/2003
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Pérez Zúñiga publica su poemario premiado 'Calles para un pez luna'
El narrador y poeta Ernesto Pérez acaba de publicar el poemario "Calles para un pez luna", un libro con el que ganó la pasada edición del V Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, y "un paseo lúdico por un mundo sumergido, reflejo simbólico del nuestro que se muestra definitivamente hundido", explicó a Efe su autor.EFE Publicado: 20/01/2003
Para Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971), que ha sido profesor de Lengua y Literatura y editor y en la actualidad trabaja como responsable de Literatura y Pensamiento, dentro del área de Cultura, del Instituto Cervantes, "la poesía es emoción formada y cada emoción tiene su sintaxis y métricas propias".El pez luna es el ojo que se pasea por las partes de este libro: "es la conciencia que observa y goza y padece nuestro mundo, y de alguna manera lo juzga desde su soledad, sin intervenir de él, igual que los peces lunas que nadan en los acuarios miran a los visitantes con su ojo enorme a través del cristal que separa no solamente dos espacios, sino dos mundos", aclara Zúñiga.
El libro está dividido en cuatro apartados, "Por el ojo de buey de un barco hundido", la parte elegiaca que canta a lo perdido: el amor, la dicha, los proyectos por los que se ha luchado y luego desaparecen, y que de alguna manera -dice el autor- está simbolizado en el barco hundido.
La segunda parte, "Paseo por las anémonas" es un recorrido tintado de ironía, crítica y un punto de vista superrealista sobre temas como la concepción del tiempo, la prisa o la insatisfacción, y
"Suburbio del cangrejo transparente", es el tercer tramo del libro y que el autor considera el más lúdico. "Este suburbio es el único puro de la ciudad sumergida porque responde a la emoción auténtica del amor que se goza y se padece, que se entrega y que se pierde por valentía", recalca.
Y por último, "La ciudad fantasma", que es para el autor, la ciudad donde habitan los muertos que seremos. "Muertos que siguen perdidos igual que estuvieron en vida".
Autor de poemarios como "Ella cena de día", "El vigilante" o "Los cuartos menguantes", Pérez Zúñiga también tiene en la calle un libro de relatos "Las botas de siete leguas y otras maneras de morir", aunque es en la poesía, por donde este autor bucea permanentemente para decir que "escribo poemas sólo cuando los poemas ya están reventando por salir. Así se ponen inmediatamente en pie, y, aunque me hayan salido idiotas o pendencieros, están vivos".
"Antes, cuando me empeñaba en ser más poematizador que poeta, tenía que inyectarles silicona para hacerle las curvas que no eran suyas de natural, o, lo que era peor, quitarle una pierna a uno al que había dejado por imposible para ponérsela a otro que había nacido debilucho y cojo. Los poemas o son auténticos o son autómatas remendados", concluye el autor.