Entrevista ABC 07/12/2004
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Pérez Zúñiga inaugura la editorial Kailas con "Santo diablo"
El escritor madrileño, autor de varios libros de poesía y de relatos, debuta así en el género de la novela, territorio en el que sigue trabajando. Su próximo tema: la lujuria
Abc - Publicado: 7/12/2004
S. Gaviña
MADRID.-Ernesto Pérez Zúñiga confiesa que la idea de novela -un grupo de jornaleros anarquistas que se rebelan contra el amo- se fue gestando en su cabeza a partir de hablar con <<las personas mayores, entre ellas mis abuelos, que he ido entrevistando en los pueblos y aquí en Madrid>>. Esto le permitió ampliar sus conocimientos sobre la guerra civil que había estudiado en los libros, <<y que tenía muy poco que ver con las vivencias de la gente, tanto de un bando como de otro>>, afirma, al tiempo que denuncia un exceso de simplificación política de la historia.
<<Santo diablo>> ahonda precisamente en aquellos puntos diluidos por el tiempo y que para Pérez Zúñiga forman parte capital de los hechos. <<Uno de los protagonistas del libro es esa generación que creía que había llegado el momento de cambiar el orden social de arriba abajo>>. Frente a ella, otra que quería evitar cualquier cambio.
Vulturno, en algún rincón ibérico
El libro arranca de este punto combinando, a lo largo de sus 400 páginas, los datos históricos en un marco imaginario: Vulturno, una ciudad situada en <<algún rincón ibérico>> donde tiene lugar una <<revolución contra el amo>>. El autor traza una novela con numerosas voces, poniendo el acento en las luchas de los jornaleros anarquistas que intentan liberarse del poder de los terratenientes.
Al mismo tiempo, Pérez Zúñiga sintetiza en esta novela varias épocas: <<las revoluciones campesinas de principios de siglo, la guerra civil y la parte más dura de la pos guerra>>, impregnándolo <<de un realismo mágico, pero que aquí, en España, tenía unas características muy determinadas vinculadas al mundo del catolicismo: las reliquias, las ánimas venditas y los conventos, que alimentaban los mitos y las supersticiones de la época>>.
Sobre el título, <<Santo diablo>>, el autor confiesa que ha sido una manera de retratar las pasiones que vertebran la novela: <<la pasión por cambiar el mundo, y la de otros por mantenerlo como está>>, utilizando para ello personajes que tienen <<sus propios vicios y sus propias dobleces morales que son el motor real de sus conductas>>. <<Era una manera -añade- de corregir la lectura que se dio en la época de que aquello fue un enfrentamiento entre dos bandos: los rojos -aquí los diablos- y los santos. El libro muestra la conjunción de ambos, de que la gente no es santo ni diablo>>.