Reseña de No cantaremos en tierra de extraños, por Juan Peregrina Martín

perez zuniga 1

Publicado originalmente por Juan Peregrina Martín en su blog Me no know nothing.

Algunas notas sobre la lectura (o posibles lecturas) de esta espléndida novela.

1. La estructura de la novela, que la tiene y la posee y nos posee: soy muy de estructura y disfruto de la misma, no estando obsesionada con encontrarla sino al notar que el escritor o escritora, saben hacia dónde van, cómo quieren continuar y que quiere resaltar al final. Y Pérez Zúñiga piensa lo que escribe y ejecuta una excelente tarea de ficción que parece real y viceversa. Las cuatro partes son cuatro por algo y ya lo iremos descubriendo a lo largo de la deliciosa lectura.

2. Sutil e inteligente: el escritor confirma que menos es más y que las insinuaciones son las hijas naturales de todo buen discurso literario. Nos deja que a placer recorramos las sendas de los y las protagonistas, no nos da “todo mascado” y se agradece que a los lectores nos traten como adultos de vez en cuando, así que, grazie mille por regalarnos una magnífica historia sin condescendencias o reparos a un posible lector medio o enrarecimientos derivados del bien quedar y el escribir para todos. Sigue leyendo

Ernesto Pérez Zúñiga en una de las catas literarias de Wine & Books en el Eurostars Washington Irving 5*

Ernesto Pérez Zúñiga durante la presentación de No cantaremos en tierra de extraños, el 27 de abril de 2017, en el Eurostars Washington Irving 5*, en el marco de las catas literarias de Wine & Books. Lo acompañó su hermano, José María Pérez Zúñiga.

Fotos: Eurostars Washington Irving 5*.

Wine&Books-0004 Wine&Books-0007 Wine&Books-0008 Sigue leyendo

Ernesto Pérez Zúñiga en La voz de Almería: “En el territorio de la posguerra, el western permite contar la historia de los vencidos”

P32F1-1

Escrito por Marta Rodríguez y publicado en abril de 2017 en La voz de Almería.

Manuel Juanmaría y Ramón Montenegro, dos derrotados de la Guerra Civil, quedan en tierra de nadie, olvidados también por Francia, a pesar de haber ayudado a liberar París de los nazis con La Nueve. ‘No cantaremos en tierra de extraños’ (Galaxia Gutenberg) cuenta su regreso a la España de posguerra en busca de una mujer.

Narrador y poeta, Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971) es granadino de corazón y, por parte de padre, tiene raíces almerienses. Hoy domingo 30 de abril, a las 20 horas, presenta su novela en la Plaza de la Catedral, en la Feria del Libro de Almería.

’No cantaremos en tierra de extraños’ discurre por el territorio de los derrotados en clave de western. ¿Por qué?
Se me ocurrió el tema del western viendo mucho cine norteamericano. Tardé tiempo en darme cuenta de que todo ese cine partía de un intento de comprensión de su guerra civil, de la Guerra de Secesión, porque mucha gente de mi generación y de otras nos hemos criado en el western como algo mítico. Y en el territorio medio perdido de la posguerra, el western permite contar la historia de los vencidos. En ‘Centauros del desierto’ de John Ford, que es una película que está cerca de esta novela, el protagonista es John Wayne, un soldado que regresa a una casa que ya no le pertenece y se encuentra en tierra de nadie, en tierra de extraños. Los vencidos tienen la oportunidad de ser héroes en el sentido de que ya lo han perdido todo y solo dependen de sí mismos.

Los protagonistas son un anarquista andaluz y un sargento jefe de La Nueve. ¿Cuánto tuvo que ver el libro de Evelyn Mesquida sobre esta división?
Su libro me marcó mucho. A través de él, conocí la historia de La Nueve y aprendí de esa generación de soldados que había perdido la Guerra Civil y que liberó París de los nazis y esto es algo que se va sabiendo ahora, porque en su día se ocultó. También he contado en la novela el papel tan raro y ambiguo que tuvo Francia con España. En principio acogió La Retirada, el paso de todos los españoles que salieron en el 39 y que fueron mal acogidos en campos de concentración. Y luego se les negó ese reconocimiento. Era como si lo español fuera siempre sospechoso. Lo que yo aprendí de La Nueve es que para ellos luchar contra los nazis era una continuación de su guerra por la libertad.

El Hospital Varsovia de Toulouse en el que se ambienta la primera parte es tierra de nadie, un territorio de gente olvidada por su país, que ya no lo es, y por la propia Francia. ¿Qué peso han tenido en esa parte los testimonios de Max Aub?
Quería hacerle un homenaje a este escritor que es uno de los autores españoles más importantes del siglo XX y que tuvo una vida absolutamente errante, que pasó de España a los campos de concentración de Francia, a África y al final a México. Y nunca ha sido suficientemente bien leído. Sin embargo, tiene una obra literaria maravillosa en la que siempre reivindica la libertad y plantea un análisis profundo de la naturaleza humana. Para mí fue una especie de guía en el camino para escribir esta novela.

¿De forma más clara cita a Howard Fast?
Sí. En esta historia se me cruzó el hecho de descubrir la historia de los brigadistas y esa idea romántica de que luchar contra Franco aquí era como garantizar la libertad en todo el mundo occidental. Entre esos brigadistas, vino a España el escritor Howard Fast que escribió la célebre ‘Espartaco’ que es del 50 y que, por tanto, no aparece en la novela que se ambienta en el 45. Pero también hizo un western, ‘La última frontera’, que es la que lee en el hospital a mis personajes. Y yo vi ahí un camino de ida y vuelta: él vio la Guerra Civil y escribió un western y yo he leído y visto mucho western y ahora he escrito una novela sobre la posguerra en la que está reflejado ese mundo.

El título ‘No cantaremos en tierra de extraños’ viene de un salmo de la Biblia y alude a cómo los perdedores de la Guerra Civil perdieron también todo vínculo con sus familias. ¿Cómo fue?
El corazón de la novela es el tema de la búsqueda de la mujer de Ramón Juanmaría, una mujer que ha hecho la vida por su cuenta. Esto pasó continuamente en la guerra. Los protagonistas de mi novela entran en esa España que es un viaje al infierno en busca de sus respectivas familias. Cuando te marchas, te quedas sin historia. Lo increíble del exilio es que para los que se han quedado, esas personas han desa­parecido y ellos siguen un camino ya roto. Por eso esa tierra de extraños alude a España, a Francia. El regreso ya es imposible, quien vuelve es otro. Eres un extraño allá donde vas porque has perdido tu sentido en la historia. Y esa es la tragedia de todas las guerras.

Su novela es también la historia de la amistad entre Manuel Juanmaría y Ramón Montenegro. ¿Saca una guerra también lo mejor del ser humano?
Esa era mi investigación. Yo tenía la idea de que los personajes fueran amigos, pero hay veces que te llevan por otro lado. Las situaciones límites sacan lo peor y lo mejor del ser humano y una de las grandes ideas de la novela es que la amistad y el amor son lo mejor que se tiene.

’No cantaremos en tierra de extraños’ pone al lector frente a la realidad con toda su crudeza, pero a lo largo de libro hay momentos de ensoñación. ¿Qué quería transmitir al relato?
Creo que vivimos así, que tenemos nuestra vida, pero también nuestras ensoñaciones. Para mí es muy importante tratar de que la literatura haga lo que no pueden hacer las demás artes, que es mostrar la riqueza de la realidad. Y la literatura puede hacerla. Noso­tros vivimos y soñamos, proyectamos nuestras fantasías y nuestros deseos. Construimos la vida con lo que deseamos. También hay un mensaje, no solo de que nuestra vida pueda ser influida por el inconsciente, que lo creo, sino de que también podemos construir con nuestra voluntad y con nuestros sueños lo que nos pasa.

Se dice que hay mucha novela, mucho cine, de guerra y de posguerra, pero muchos jóvenes tienen un desconocimiento total hacia nuestra historia. ¿Qué estamos haciendo mal?
La historia está muy mal contada. Soy del 71 y a mí me contaron una historia de buenos y malos que no tiene nada que ver con la verdad y las lecturas que ha habido después han sido compensatorias. Si todavía se vuelve sobre el tema no tiene nada que ver con fenómenos comerciales, sino con la necesidad de saber aspectos cruciales de nuestra historia. Se necesita ir dando vistazos parciales y justo cuando miras en un lugar que piensas que es un resquicio pequeñito, te encuentras un mundo.

Ernesto Pérez Zúñiga participó en el Mes de lectura de autor en República Checa

España fue el país invitado en 2016 al festival literario Mes de lectura de autor (Literární festival Měsíc autorského čtení) que tiene lugar cada año en República Checa. Ernesto Pérez Zúñiga participó en una de las presentaciones realizadas en Brno, en la que leyó un capítulo de No cantaremos en tierra de extraños, mientras que iba siendo traducido simultáneamente al checo.

Video: Youtube VĚTRNÉ MLÝNY

La originalidad y la independencia en la prosa de Pérez Zúñiga, en Hammam Al Ándalus

10157381_10154003148518083_2540426236272732123_n

Texto publicado en Hammam Al Ándalus en febrero de 2017.

“En el otoño de 1944 dos supervivientes de la II Guerra Mundial sin patria y sin futuro se conocen en un hospital de Toulousse. Se llaman Manuel Juan María y Ramón Montenegro. Uno de ellos dejó a su mujer en España y sueña con recuperarla. El segundo es un sargento de la 9, compañía encuadrada en la división Leclerc, que acaba de liberar París entrando por la Port d’italie, para encandilar a una ciudad que luego la olvidaría. En un acto de heroísmo y de justicia ética y poética, Ramón le hará una propuesta a su compañero, “ya que el mundo agoniza, salvemos a una persona”. Así comienza la reseña que le dedica el programa de Radio 5, Jardín de Quimeras, a esta novela de aventuras, amores, desamores, de refugiados, amistad, lealtad, historia y de fronteras de Ernesto Pérez Zúñiga, que homenajea al western y a las quimeras, No cantaremos en tierra de extraños (Galaxia Gutenberg, 2016). Sigue leyendo

“El canto es lo que consigue entrar y sobrevivir, de alguna manera, al infierno”: Ernesto Pérez Zúñiga en Solidaridad Digital

Getty Images

Getty Images

Entrevista realizada por Esther Peñas y publicada originalmente en el portal Solidaridad Digital el 16 de septiembre de 2016.

Dos hombres que pierden su destino, su presente, su patria. Dos hombres que escogen frente a la derrota la lucha, y emprenden la reconstrucción de su mundo. Dos hombres a los que la vida cruza y entre los que brota la conexión de la esperanza. Porque con esperanza el duelo es distinto. Y se transforma. Ramón Montenegro y Manuel Juanmaría se embarcan en el propósito que los mueve como justificación última, que tira de ellos, que los repara. ‘No cantaremos en tierra de extraños’ (Galaxia Gutenberg), la última novela de Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971) nos relata las intensas vicisitudes que salen al paso del exilio, de la guerra, del sufrimiento, del amor.  Sigue leyendo

“Dispara, Ringo, dispara”: Reseña de No cantaremos en tierra de extraños por Tino Pertierra en la Revista Mercurio

No-cantaremos-en-tierra-de-extraños

Texto escrito por Tino Pertierra y publicado originalmente en octubre de 2016 en la Revista Mercurio.

Ernesto Pérez Zúñiga había dejado el listón muy alto con La fuga del maestro Tartini con claras intenciones de marcarse un desafío venidero. Reto superado. No cantaremos en tierra de extraños irrumpe en el territorio de la épica con un aliento narrativo de realismo a ultranza y poesía al acecho para que sus personajes supuren vida y acojan rescoldos simbólicos. Empeño especialmente complejo porque el autor se permite (y nos regala) una filigrana nostálgica de riesgo evidente: un homenaje al western que mamó en su infancia viendo las películas de John Ford. Sobre todo, La diligencia, cuyos protagonistas (Ringo y Dallas) tienen una presencia mítica que cristaliza en momentos de extraordinaria intensidad emotiva. Sigue leyendo

“Misiones heroicas”: Crítica de No cantaremos en tierra de extraños en El Periódico

Instagram @untejuelo

Instagram @untejuelo

Texto escrito por Domingo Ródenas y publicado originalmente el 11 de octubre de 2016 en El Periódico.

Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971) se le nota el oficio poético. No es un novelista de tropa, de esos a los que les delata la tosquedad de su manejo del lenguaje, la caída y recaída en clichés y tics expresivos. Mima las palabras como el poeta que es y las pone a trabajar a favor de una historia en la que lo ocurrido y lo sentido equilibran sus fuerzas. Sigue leyendo