“La fuga del maestro Tartini es una historia contemporánea”: Ernesto Pérez Zúñiga en Voz Pópuli

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Entrevista de Karina Sainz Borgo publicada en Voz Pópuli.

Parece que a Ernesto Pérez Zúñiga las novelas se las dicta, alguien, en sueños. O al menos eso podría creer el lector que ya conoce sus libros anteriores: el brazo incorrupto de una beata en Santo diablo; el manuscrito de un escritor desaparecido en El juego del mono y ahora esto. Se trata de La fuga del maestro Tartini(Alianza Literaria, 2013), la novela con la que se alzó con el Premio Torrente Ballester y que narra la vida  del músico del XVIII Giuseppe Tartini, autor de la sonata El trino del diablo, cuyos acordes escucha el maestro italiano -por cierto- en medio de una pesadilla. Sigue leyendo

Ginebra, un lugar propicio a la felicidad: por Ernesto Pérez Zúñiga en El Viajero de El País

Gonzalo Azumendi

Gonzalo Azumendi

Texto publicado originalmente en El Viajero de El País el 4 de febrero de 2015.

La ciudad de Ginebra parece un cuaderno escrito por Jorge Luis Borges. Te asomas a la ventana del hotel Bel Esperance y contemplas los tejados del colegio donde estudió el maestro. Delante hay un árbol donde cantan varias especies de pájaros y enumeras los idiomas que aprendía aquel adolescente cuya familia, hace cien años, se había refugiado de la guerra: francés, latín, alemán. Lo imaginas ya anciano cuando regresó a Ginebra, dirigiéndose de nuevo hacia la puerta donde hoy estudian otros muchachos. Y nos detenemos ante el escudo de 1558 que sella la entrada de la escuela Jean Calvin: “Post tenebras lux”. Pero todavía no sabemos cuánta luz nos va a regalar este viaje. Sigue leyendo

El regreso del agua, por Ernesto Pérez Zúñiga en la web de Hammam Al Andalus

Web Hammam Al Andalus

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Texto publicado por Ernesto Pérez Zúñiga en Hammam Al Andalus

En mi infancia frecuenté los jardines. No resultará extraño en un niño que se criaba en Granada y que tenía la Alhambra a su alcance.

Arcilla roja para los dedos.

Torres en la mirada.

Rosas a la altura del rostro.

Un jazmín entre los dientes.

Y agua, agua en los ojos cerrados.

Flotaba su mansedumbre verde en los estanques, interrumpida, en un costado, por el chorro de un surtidor.

Rebosaba de las copas labradas de las fuentes, como un velo pegado al cuerpo de la piedra, abrazándola con una suavidad invisible, casi como un sexto sentido, para que nadie la bebiera.

Se desbocaba con extrema docilidad por los estrechos canales, arrastrando las hojas del Generalife, la memoria de los constructores de antaño, cuyos versos cuajan las paredes mezclados con oraciones y geometrías que representan los astros, pues no había ninguna diferencia entre el poder creador de los dioses y el de aquellas débiles criaturas que habían construido la Alhambra.

Así lo sentía aquel niño, cuya imaginación poblaba cada espacio vacío con la presencia de aquellos que, siglos atrás, no eran fantasmas. Se escapaba de los circuitos establecidos, saltando las vallas de madera, para esconderse en cualquier espacio deshabitado, desde el que siempre se oía el agua.

Solo había un sitio donde no podía escucharla: los baños árabes.

Era el único lugar donde el palacio parecía desaparecido. Los baños árabes permanecían secos de sonido y despoblados, salvo en el techo calado con hormas de estrellas, que avisaban de una remota resurrección.

Yo no podía imaginar que dicha resurrección ocurriría, hace una semana, cuando visité el Hammán de Madrid.

Entonces, como en los cuentos mágicos, el espacio desierto fue habitado: el rumor del agua regresó dentro de las bóvedas. Humeaban el estanque y las velas que alumbran los recodos a ras el agua, reconciliando materias opuestas, igual que se acercaban los extremos del tiempo: el pasado revivido hacia el placer del presente.

Porque, por mucho que nos olvidemos de ello, nuestros sentidos solo pertenecen al presente.

Los haces de luz caen desde las celosías.

Las llamas de las candelas flotan en la humedad.

Los cuerpos se tienden bajo la canción de los surtidores. Se levantan despacio. Entran en el baño turco, y se sientan alrededor de un altar de vapor. También el vapor tiene un sonido, un sonido a niebla de eucalipto, donde los movimientos se ralentizan, donde cualquier acción descansa, donde el ansia se ignora.

No existe el futuro. Es el pasado lo que suda el cuerpo.

Somos de agua.

Pero también somos poesía si permanecemos aquí, en el instante puro donde los cuatro elementos se han concentrado para nosotros, envueltos en el útero de las bóvedas.

En la sala templada, sobre un banco, permanece una partida de ajedrez, in media res, sin jugadores. Es la invitación a regresar a un tiempo más lento. Porque los mortales han recibido, durante esa hora, el don de la inmortalidad, y aquí beben de una fuente sabrosa y dulce, como deben ser los manantiales del paraíso. No el Leteo del olvido; sino El Té de la memoria.

En la pared, hay pequeños cuencos con perfumes, entre los que prefiero el ámbar rojo. Pienso en la mirra y en el oro de los magos de Oriente, porque el lugar del placer tiene también algo sagrado. Las estrellas de las bóvedas nos guían, como las manos que masajean a continuación nuestros cuerpos. Esas manos indican el camino a los músculos y nervios, estimulados y relajados. Sobre los brazos y la espalda caen delicados vuelcos desde un aguamanil.

El secreto de toda poesía es alcanzar lo no expresado.

Y el Hammán lo trae a casa. Nos devuelve a un nosotros perdido. Nos coloca en el centro de nuestro cuerpo. Somos el cien por cien de agua. Inundados de cálida luz.

“El canto es lo que consigue entrar y sobrevivir, de alguna manera, al infierno”: Ernesto Pérez Zúñiga en Solidaridad Digital

Getty Images

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Entrevista realizada por Esther Peñas y publicada originalmente en el portal Solidaridad Digital el 16 de septiembre de 2016.

Dos hombres que pierden su destino, su presente, su patria. Dos hombres que escogen frente a la derrota la lucha, y emprenden la reconstrucción de su mundo. Dos hombres a los que la vida cruza y entre los que brota la conexión de la esperanza. Porque con esperanza el duelo es distinto. Y se transforma. Ramón Montenegro y Manuel Juanmaría se embarcan en el propósito que los mueve como justificación última, que tira de ellos, que los repara. ‘No cantaremos en tierra de extraños’ (Galaxia Gutenberg), la última novela de Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971) nos relata las intensas vicisitudes que salen al paso del exilio, de la guerra, del sufrimiento, del amor.  Sigue leyendo

“Dispara, Ringo, dispara”: Reseña de No cantaremos en tierra de extraños por Tino Pertierra en la Revista Mercurio

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Texto escrito por Tino Pertierra y publicado originalmente en octubre de 2016 en la Revista Mercurio.

Ernesto Pérez Zúñiga había dejado el listón muy alto con La fuga del maestro Tartini con claras intenciones de marcarse un desafío venidero. Reto superado. No cantaremos en tierra de extraños irrumpe en el territorio de la épica con un aliento narrativo de realismo a ultranza y poesía al acecho para que sus personajes supuren vida y acojan rescoldos simbólicos. Empeño especialmente complejo porque el autor se permite (y nos regala) una filigrana nostálgica de riesgo evidente: un homenaje al western que mamó en su infancia viendo las películas de John Ford. Sobre todo, La diligencia, cuyos protagonistas (Ringo y Dallas) tienen una presencia mítica que cristaliza en momentos de extraordinaria intensidad emotiva. Sigue leyendo

Ernesto Pérez Zúñiga participó en la inauguración del ‘Año Onetti’ en 2014

Ernesto Pérez Zúñiga participó en la inauguración del ‘Año Onetti’ en el Centro de Arte Moderno de Madrid, el 22 de enero de 2014. En dicha ocasión se organizó una mesa redonda para hablar sobre la vida y obra de Juan Carlos Onetti en la que también estuvieron Eduardo Becerra y Juan Cruz. La misma fue coordinada por Claudio Pérez Míguez, coordinador del CAM.

“Misiones heroicas”: Crítica de No cantaremos en tierra de extraños en El Periódico

Instagram @untejuelo

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Texto escrito por Domingo Ródenas y publicado originalmente el 11 de octubre de 2016 en El Periódico.

Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971) se le nota el oficio poético. No es un novelista de tropa, de esos a los que les delata la tosquedad de su manejo del lenguaje, la caída y recaída en clichés y tics expresivos. Mima las palabras como el poeta que es y las pone a trabajar a favor de una historia en la que lo ocurrido y lo sentido equilibran sus fuerzas. Sigue leyendo

Obra “Elisabetta”, basada en La fuga del maestro Tartini de Ernesto Pérez Zúñiga

La compañía Cia Dell’Anima preparó el espectáculo Elisabetta, basada en la obra La fuga del maestro Tartini, de Ernesto Pérez Zúñiga. Se trata un montaje íntimo en el que una violinista y una bailarina sobre el escenario explican quién era Elisabetta Premazore, una mujer humilde que estuvo casada con el reconocido compositor italiano Giuseppe Tartini. En el video, puede disfrutarse del baile y la música, así como la lectura de un fragmento de la novela.

“Himno al incorformismo”. Crítica de No cantaremos en tierra de extraños en Zenda Libros

Fotografía de portada del libro No cantaremos en tierra de extraños.

Fotografía de portada del libro No cantaremos en tierra de extraños.

Crítica escrita por Santos Sanz Villanueva y publicada originalmente por Zenda Libros el 27 de octubre de 2016.

No es necesario acudir a la estética de la recepción, exitoso hallazgo hace medio siglo de la teoría literaria, para plantear lo que el común de la gente sabe, que el destinatario de un mensaje lo recibe según un específico horizonte de expectativas. Ocurre, sobre todo, en formas muy codificadas, en las películas del oeste, en las novelas de aventuras o en la narrativa negra. También sucede en algunos campos temáticos muy frecuentados como, entre nosotros, la guerra civil. El lector anticipa qué espera de esas narraciones. Pero puede ser que el autor, literario o no, trasgreda las reglas establecidas del juego y plantee un horizonte nuevo que habrá de jugar y confrontarse con el interiorizado. El cineasta Quentin Tarantino le ha sacado gran provecho a una mirada irónica sobre las convenciones y ha conseguido el éxito merecido al burlar con inteligencia la retórica de las películas de nazis en Malditos bastardos. Sigue leyendo