Erri de Luca navega por volcanes en barco de vela por Ernesto Pérez Zúñiga en Zenda libros

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Texto publicado en Zenda libros en febrero de 2017.

Es la primera frase que viene a mis dedos después de leer la poesía completa de Erri de Luca, Solo ida, y un tríptico narrativo, Historia de Irene, ambos publicados por Seix-Barral.

Lectores despiadados me habían advertido en contra de él: demasiado mimado por la crítica en Italia y en Francia (y ahora en España), demasiados libros publicados, demasiado combate público, demasiado aventurero. Tantas prevenciones podrían referirse al mejor escritor de escaparate, a un impostor con buena fe, a un Coelho modelado con la arcilla de Pavese. Pero las paradojas de este autor parecen venir de algo mucho más importante que nuestros prejuicios: la falta de ellos, el anhelo de verdad, la solidaridad del impulso, lo terráqueo de su palabra, la devoción profética, la empatía humana, la relación con dioses silenciosos, la riqueza de aventura, el hundimiento en el fuego del lenguaje, el vuelo hacia la imaginación. Sigue leyendo

Ernesto Pérez Zúñiga participó en el Mes de lectura de autor en República Checa

España fue el país invitado en 2016 al festival literario Mes de lectura de autor (Literární festival Měsíc autorského čtení) que tiene lugar cada año en República Checa. Ernesto Pérez Zúñiga participó en una de las presentaciones realizadas en Brno, en la que leyó un capítulo de No cantaremos en tierra de extraños, mientras que iba siendo traducido simultáneamente al checo.

Video: Youtube VĚTRNÉ MLÝNY

“Écrit dans le miroir”: la más reciente novela de Ernesto Pérez Zúñiga en francés

Jean Marie Desbois éditeur

– Jean Marie Desbois éditeur

“Écrit dans le miroir” se titula la más reciente novela de Ernesto Pérez Zúñiga publicada en francés, por Jean Marie Desbois éditeur. La obra se define como “un paseo onírico y el encuentro con los personajes de siglos pasados. Una escritura pura y fascinante / Une promenade onirique et la rencontre avec des personnages des siècles passés. Une écriture pure et envoûtante”.

 

Entrevista a Ernesto Pérez Zúñiga por “La fuga del maestro Tartini” en Culturamas

Lisbeth Salas

Lisbeth Salas

Entrevista realizada por Benito Garrido y publicada originalmente por Culturamas en 2013.

Con su novela, La fuga del maestro Tartini, ganadora del XXIV Premio Torrente Ballester, el escritor madrileño Ernesto Pérez Zúñiga traslada al lector a los lugares sagrados de la memoria y su incisiva nostalgia a través de la vida de Giuseppe Tartini, uno de los más importantes músicos del siglo XVIII, y autor de la sonata conocida popularmente como El trino del diablo. Una aventura física y espiritual, en busca de una armonía repleta de dificultades, en la que el lector se encontrará con valiosos personajes de aquella época, y otros tantos del mundo mítico, capaces de anular el tiempo y fundir lo clásico con lo contemporáneo. Sigue leyendo

La originalidad y la independencia en la prosa de Pérez Zúñiga, en Hammam Al Ándalus

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Texto publicado en Hammam Al Ándalus en febrero de 2017.

“En el otoño de 1944 dos supervivientes de la II Guerra Mundial sin patria y sin futuro se conocen en un hospital de Toulousse. Se llaman Manuel Juan María y Ramón Montenegro. Uno de ellos dejó a su mujer en España y sueña con recuperarla. El segundo es un sargento de la 9, compañía encuadrada en la división Leclerc, que acaba de liberar París entrando por la Port d’italie, para encandilar a una ciudad que luego la olvidaría. En un acto de heroísmo y de justicia ética y poética, Ramón le hará una propuesta a su compañero, “ya que el mundo agoniza, salvemos a una persona”. Así comienza la reseña que le dedica el programa de Radio 5, Jardín de Quimeras, a esta novela de aventuras, amores, desamores, de refugiados, amistad, lealtad, historia y de fronteras de Ernesto Pérez Zúñiga, que homenajea al western y a las quimeras, No cantaremos en tierra de extraños (Galaxia Gutenberg, 2016). Sigue leyendo

“La fuga del maestro Tartini es una historia contemporánea”: Ernesto Pérez Zúñiga en Voz Pópuli

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Entrevista de Karina Sainz Borgo publicada en Voz Pópuli.

Parece que a Ernesto Pérez Zúñiga las novelas se las dicta, alguien, en sueños. O al menos eso podría creer el lector que ya conoce sus libros anteriores: el brazo incorrupto de una beata en Santo diablo; el manuscrito de un escritor desaparecido en El juego del mono y ahora esto. Se trata de La fuga del maestro Tartini(Alianza Literaria, 2013), la novela con la que se alzó con el Premio Torrente Ballester y que narra la vida  del músico del XVIII Giuseppe Tartini, autor de la sonata El trino del diablo, cuyos acordes escucha el maestro italiano -por cierto- en medio de una pesadilla. Sigue leyendo

Ginebra, un lugar propicio a la felicidad: por Ernesto Pérez Zúñiga en El Viajero de El País

Gonzalo Azumendi

Gonzalo Azumendi

Texto publicado originalmente en El Viajero de El País el 4 de febrero de 2015.

La ciudad de Ginebra parece un cuaderno escrito por Jorge Luis Borges. Te asomas a la ventana del hotel Bel Esperance y contemplas los tejados del colegio donde estudió el maestro. Delante hay un árbol donde cantan varias especies de pájaros y enumeras los idiomas que aprendía aquel adolescente cuya familia, hace cien años, se había refugiado de la guerra: francés, latín, alemán. Lo imaginas ya anciano cuando regresó a Ginebra, dirigiéndose de nuevo hacia la puerta donde hoy estudian otros muchachos. Y nos detenemos ante el escudo de 1558 que sella la entrada de la escuela Jean Calvin: “Post tenebras lux”. Pero todavía no sabemos cuánta luz nos va a regalar este viaje. Sigue leyendo

El regreso del agua, por Ernesto Pérez Zúñiga en la web de Hammam Al Andalus

Web Hammam Al Andalus

Web Hammam Al Andalus

Texto publicado por Ernesto Pérez Zúñiga en Hammam Al Andalus

En mi infancia frecuenté los jardines. No resultará extraño en un niño que se criaba en Granada y que tenía la Alhambra a su alcance.

Arcilla roja para los dedos.

Torres en la mirada.

Rosas a la altura del rostro.

Un jazmín entre los dientes.

Y agua, agua en los ojos cerrados.

Flotaba su mansedumbre verde en los estanques, interrumpida, en un costado, por el chorro de un surtidor.

Rebosaba de las copas labradas de las fuentes, como un velo pegado al cuerpo de la piedra, abrazándola con una suavidad invisible, casi como un sexto sentido, para que nadie la bebiera.

Se desbocaba con extrema docilidad por los estrechos canales, arrastrando las hojas del Generalife, la memoria de los constructores de antaño, cuyos versos cuajan las paredes mezclados con oraciones y geometrías que representan los astros, pues no había ninguna diferencia entre el poder creador de los dioses y el de aquellas débiles criaturas que habían construido la Alhambra.

Así lo sentía aquel niño, cuya imaginación poblaba cada espacio vacío con la presencia de aquellos que, siglos atrás, no eran fantasmas. Se escapaba de los circuitos establecidos, saltando las vallas de madera, para esconderse en cualquier espacio deshabitado, desde el que siempre se oía el agua.

Solo había un sitio donde no podía escucharla: los baños árabes.

Era el único lugar donde el palacio parecía desaparecido. Los baños árabes permanecían secos de sonido y despoblados, salvo en el techo calado con hormas de estrellas, que avisaban de una remota resurrección.

Yo no podía imaginar que dicha resurrección ocurriría, hace una semana, cuando visité el Hammán de Madrid.

Entonces, como en los cuentos mágicos, el espacio desierto fue habitado: el rumor del agua regresó dentro de las bóvedas. Humeaban el estanque y las velas que alumbran los recodos a ras el agua, reconciliando materias opuestas, igual que se acercaban los extremos del tiempo: el pasado revivido hacia el placer del presente.

Porque, por mucho que nos olvidemos de ello, nuestros sentidos solo pertenecen al presente.

Los haces de luz caen desde las celosías.

Las llamas de las candelas flotan en la humedad.

Los cuerpos se tienden bajo la canción de los surtidores. Se levantan despacio. Entran en el baño turco, y se sientan alrededor de un altar de vapor. También el vapor tiene un sonido, un sonido a niebla de eucalipto, donde los movimientos se ralentizan, donde cualquier acción descansa, donde el ansia se ignora.

No existe el futuro. Es el pasado lo que suda el cuerpo.

Somos de agua.

Pero también somos poesía si permanecemos aquí, en el instante puro donde los cuatro elementos se han concentrado para nosotros, envueltos en el útero de las bóvedas.

En la sala templada, sobre un banco, permanece una partida de ajedrez, in media res, sin jugadores. Es la invitación a regresar a un tiempo más lento. Porque los mortales han recibido, durante esa hora, el don de la inmortalidad, y aquí beben de una fuente sabrosa y dulce, como deben ser los manantiales del paraíso. No el Leteo del olvido; sino El Té de la memoria.

En la pared, hay pequeños cuencos con perfumes, entre los que prefiero el ámbar rojo. Pienso en la mirra y en el oro de los magos de Oriente, porque el lugar del placer tiene también algo sagrado. Las estrellas de las bóvedas nos guían, como las manos que masajean a continuación nuestros cuerpos. Esas manos indican el camino a los músculos y nervios, estimulados y relajados. Sobre los brazos y la espalda caen delicados vuelcos desde un aguamanil.

El secreto de toda poesía es alcanzar lo no expresado.

Y el Hammán lo trae a casa. Nos devuelve a un nosotros perdido. Nos coloca en el centro de nuestro cuerpo. Somos el cien por cien de agua. Inundados de cálida luz.